Estudio de vectorización · en tu navegador

Convierte tus imágenes en vectores editables.

Transforma cualquier imagen en un SVG limpio, escalable y personalizable.

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Paths reales, sin imágenes incrustadas Sin registro ni cuenta Gratis, sin límite de conversiones

Tus imágenes se procesan localmente cuando es posible. No necesitas crear una cuenta.

Así se convierte una imagen en un vector editable

  1. 01 Imagen original PNG · 48 × 48 px
  2. 02 Análisis colores, formas y piezas
  3. 03 SVG vectorial paths nítidos a cualquier tamaño
  4. 04 Editar cada elemento mover, recolorear, borrar
El estudio

Sube, convierte y edita tu vector

  1. Subir imagen
  2. Convertir a SVG
  3. Editar piezas
  4. Descargar SVG

Tus imágenes se procesan localmente cuando es posible. No necesitas crear una cuenta.

La ventaja del SVG

Amplía tu diseño sin perder calidad

Una imagen PNG o JPG guarda una cuadrícula fija de píxeles: si la estiras, los píxeles se estiran con ella. Un SVG guarda instrucciones de dibujo («curva desde aquí hasta allí, rellena de azul») y el navegador las vuelve a trazar a cada tamaño.

Por eso el mismo archivo sirve para un icono de 32 píxeles, una camiseta o una lona de tres metros.

PNG ampliado
SVG ampliado
Del plató al archivo

Cómo funciona

  1. 01

    Sube la imagen

    Arrástrala, pégala o elígela desde tu dispositivo. PNG, JPG o WEBP.

  2. 02

    Convierte a SVG

    Se agrupan los colores, se trazan los contornos como curvas y se separan las piezas.

  3. 03

    Edita cada elemento

    Mueve, recolorea, gira, duplica u oculta piezas, o quita el fondo con un clic.

  4. 04

    Descarga el vector

    SVG limpio con capas con nombre, PNG a 1×, 2× o 4×, o el código copiado.

Qué imágenes se vectorizan mejor

La vectorización funciona agrupando zonas de color parecido y dibujando su borde. Cuanto más claras estén esas zonas, mejor sale: logos, iconos, ilustraciones planas, dibujos, cómics y diseños gráficos dan vectores casi idénticos al original, con pocas piezas y bordes limpios.

Las fotografías tienen miles de tonos que cambian poco a poco. Aquí se convierten en una versión simplificada tipo póster: se reconoce la imagen y las formas principales, pero no es una copia exacta, y el archivo es bastante más pesado. Si necesitas una foto a gran tamaño, conviene bajar el número de colores y el nivel de detalle.

Un SVG de verdad, no una imagen disfrazada

Muchos conversores «a SVG» se limitan a meter tu PNG dentro de una etiqueta <image>. El archivo termina en .svg, pero no se puede editar ni ampliar. Aquí cada forma es un <path> con su color, agrupado por piezas con nombre (id="cabeza", id="camisa"). Si abres el archivo en Illustrator, Inkscape o Figma, verás esas piezas como capas separadas.

Además, dos piezas vecinas comparten exactamente la misma frontera. Eso evita las rendijas blancas entre formas que aparecen en muchos vectorizadores automáticos cuando amplías el resultado.

Cómo se detectan las piezas

Tras separar los colores, la herramienta estudia cada zona: su tamaño, su forma, dónde está y qué contiene. La zona que toca los bordes de la imagen suele ser el fondo. Dos manchas parecidas, a la misma altura y dentro de otra forma suelen ser ojos, y esa forma es la cabeza; debajo de los ojos está la boca, y lo que queda justo por debajo de la cabeza es la ropa.

Con personajes e ilustraciones sencillas acierta a menudo. Cuando no puede saber qué es algo, lo nombra por su color y tamaño («Forma azul», «Detalle amarillo»), y puedes renombrarlo en un segundo. No envía tu imagen a ningún servicio de inteligencia artificial para averiguarlo.

Límites que conviene conocer

Se aceptan archivos de hasta 25 MB. Para que el editor vaya fluido, las imágenes grandes se trabajan a unos 1.000 píxeles por el lado largo, y las muy pequeñas se amplían antes de trazar para que las curvas salgan suaves. Degradados, sombras suaves y texturas se convierten en bandas de color. Y en fotos con muchos objetos superpuestos la detección de piezas se queda en formas genéricas.

Dudas habituales

Preguntas frecuentes

¿El SVG que descargo es un vector de verdad?

Sí. Cada forma se dibuja con etiquetas path y grupos, sin ninguna imagen PNG o JPG incrustada dentro. Puedes abrirlo en Illustrator, Inkscape, Figma o Canva y cada pieza aparece como una capa con su nombre.

¿Qué imágenes se convierten mejor a SVG?

Logos, iconos, ilustraciones, dibujos y diseños gráficos con colores planos y bordes definidos. Las fotografías se convierten en una versión simplificada tipo póster: se reconoce la imagen, pero no es una copia exacta.

¿Cómo detecta las piezas de la imagen?

Agrupa las zonas de color y analiza su tamaño, forma, posición y qué hay dentro de qué. Así reconoce el fondo, y en personajes suele encontrar cabeza, ojos, boca, cabello, ropa, brazos y piernas. Si un nombre no encaja, puedes cambiarlo.

¿Puedo quitar el fondo y que quede transparente?

Sí. El botón «Eliminar» del apartado Fondo quita la pieza de fondo y el SVG descargado conserva la transparencia. También puedes mantenerlo o cambiarlo por un color liso.

¿Se suben mis imágenes a algún servidor?

No. La conversión y la edición ocurren dentro de tu navegador. La imagen no se envía a ningún sitio y no hace falta crear una cuenta.

¿Hay algún límite de tamaño?

Acepta archivos de hasta 25 MB. Las imágenes muy grandes se reducen antes de vectorizar, porque un SVG con decenas de miles de formas sería lento de editar. El resultado se puede ampliar sin perder nitidez.

¿Es gratis de verdad?

Sí. No hay planes de pago, créditos, marcas de agua ni límite de conversiones. La web se mantiene con publicidad discreta.

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